En este momento no tengo otra vida más que la Plataforma PLACA y todos los proyectos, que entre casi 30 coordinadores de 4 países, estamos creando un puente que ya se nos ha salido de las manos.
Despierto y tengo ya mensajes desde Japón y Australia. Durante el día se suman mensajes (gestiono unos 80 hilos de Whatsapp, 15 cuentas de correo y actualizo unas 3 cuentas de 7 redes sociales distintas) de todos los países, requerimientos necesarios para que avancen los procesos y solo en esa gestión le puedo echar unas 8 horas.
Luego está la fortuna de ser profesor de la Universidad de Salamanca, en estos días imparto la materia de Nuevos soportes para la literatura; extrañamente para mí esto es un desfogue: charlar con los alumnos, avanzar en sus proyectos, buscar la info que les compartiré, me está siendo complejo llevarlo todo adelante, pero adoro la docencia y no deja de darme energía para todo lo demás.
Y ya no sigo contándoles más.
Hoy por ejemplo todavía tengo que ir a Correos a enviar unos libros a Salisbury University de la Editorial Ultramarina Cartonera & Digital, y mi parte personal llega ya en unas tres horas, que vienen un par de amistades para trabajar en algunas canciones propias.
Y así todo el día.
Desde hace 20 años.
Ya para el quinto año sabía que se me había ido la cabeza, va a peor, en este momento tengo la certeza de que el mundo tiene lo necesario para un gran cambio y siento que desde nuestra pequeña (ya nada pequeña) Plataforma PLACA estamos sumando desde entonces a abrir caminos, diversificar artes y mestizar pensamientos.
Aquí y ahora puedo caer muerto con la certeza de que he vivido una vida inmejorable.
Así que gracias, pensar esto y escribirlo, releerlo, me da energía para otros dos eones, porque eso es el tiempo que llevo en esto. Que llevamos, quiero decir. ¿Sabes a lo que me refiero, verdad?




muy lindo todo de lo que has hecho, no?
Sally… y yo con ganas de #conjurarte para que seas parte de esta obra.
Ya en breve, en breve.
IV79